Accidente durante descuelgue en escalada

Esguince grado dos en el tobillo y traumatismo cráneo encefálico por caída de un escalador

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Motivo del análisis: Caída de un escalador al suelo mientras era descendido a través de un descuelgue al acabarse la cuerda.

 

Introducción

Marco geográfico

Foto parcial de la Sierra de Callosa. La zona del Rut (Redovan) es el cuadrado con el número 2. Fuente: Desnivel.

Zona de escalada del Rut (Redovan), lugar muy visitado y de moda en la Vega Baja de Alicante. Uno de los mejores lugares para escalar en invierno debido a su orientación, disponer de una zona confortable a pie de vía, y con un corto acceso andando desde el parking. Dispone de vías en su mayoría de un largo bien equipadas, con descuelgue (cadena) y roca de buena calidad con excelente adherencia. La longitud de las vías del sector Cueva va desde los 20 metros hasta otras de más de 35 metros. Esta zona tiene todo lo necesario para convertirse en un gran atractivo para escaladores, sea cual sea su nivel y experiencia.

 

Datos de la actividad

Se trataba de una escalada de un largo bien equipada. Sus excelentes anclajes son expansivos tipo “parabolt” en buen estado. Las vías de este sector tienen grados variados desde 5º hasta 8º. El sector donde se produjo el accidente era de grado 6b+, un nivel asequible para el accidentado ya que su grado de escalada era 7a/7b, y un lugar donde escalaba habitualmente. El accidente se produce en la vía número 30 (ver foto del sector). En el croquis se puede ver como se avisa que para esta vía es necesaria una cuerda de 80 metros.

Sector cueva en la zona de escalada del Rut. Fuente: Desnivel

Condiciones ambientales el día del accidente (explicado por el accidentado)

El día era soleado, en una jornada de invierno donde se agradece el calor del sol, casi todo el mundo estaba en manga corta y más que abrigarse apetecía quitarse ropa.

 

Datos del grupo (explicado por el accidentado)

Formábamos un grupo de seis personas todos ellos de la escuela municipal de escalada de Pilar de la Horadada (un pueblo cercano) donde vivo, y de cuya escuela soy coordinador. Me acompañaba mi mujer también escaladora, y mi hijo de 15 meses.

Además se incorporaron al grupo una pareja de conocidos de otro municipio con los que escalamos habitualmente. Se puede decir que todos éramos autónomos y formados en las técnicas de aseguramiento en escalada deportiva, así como escaladores habituales desde hace varios años, aunque el más experto era yo que llevo escalando de forma frecuente unos 15 años.

 

Relato de los hechos por el líder del grupo

Ese día, al igual que en otras ocasiones, quedamos todos en el parking. Desde aquí subimos todos juntos a la base de la pared y fuimos al sector de la cueva.

El grupo, unos seis escaladores, donde estaba incluida mi mujer, empieza a escalar vías de 5º grado para calentar. Yo no me uno al grupo en un principio, porque como iba con mi hijo de 15 meses, y el grado no me motivaba (muy fácil para mí), me quedé jugando con él.

Conforme avanzaba la mañana el sol y el calor empezaban a ser molestos, y preocupado por mi hijo pensé en hacerle un pequeño sombraje. Como no he traído nada para esto decido hacerla con la funda o plástico que uso para envolver y transportar mi cuerda mientras escalo.

Saqué mi cuerda de la mochila y la separé de la funda que la envolvía desatando los nudos de las puntas de la cuerda, los cuales yo suelo dejar hechos. De esta forma diferencio la punta de encordamiento y el final de cuerda, que ato con un nudo a uno de los extremos de la funda como precaución para evitar que esta se cuele por el Grigri si la cuerda se queda corta.

Cuando el grupo empezó a hacer vías de más dificultad, por encima de 6b me uní a él, mientras mi mujer se encargaba de la tarea de cuidar al niño.

Empecé  escalando una primera vía de 6b+ con la finalidad de calentar, para esto cogí mi cuerda que es de 70 metros. De aquí pase a otra. Tengo que decir que eran vías repetidas por mí en otras ocasiones y con la misma cuerda que en este momento estaba usando, y nunca había tenido ninguna incidencia.

Empiezo la segunda vía, también de 6b+ totalmente relajado y centrado en el hecho de disfrutar. El nivel de desafío no significaba nada, no era más que una vía más de calentamiento. Me aseguraba un compañero con mi cuerda que le entregué en un montón ya que no tenía la funda. La dejé en la base de la vía, cogí un extremo y me encordé. Mi compañero pasó la cuerda por el Grigri. Hacemos el partner-check como siempre, comprobando Grigri-cuerda y revisando nudos de encordamiento, ya que soy muy disciplinado en estas maniobras.

Empiezo la escalada, que se realiza sin complicaciones, concentrándome en los movimientos que hacía, para contárselos a otros del grupo que la harían en top rope a continuación. Llego al descuelgue y coloco dos cintas para montar el yoyo para el siguiente escalador.

Le digo a mi compañero que me descienda y bajo dejando las cintas puestas, ya que iba a ser repetida a continuación, y de repente me veo cayendo a gran velocidad… A partir de aquí todo lo recuerdo vagamente.

Se había terminado la cuerda y ésta se había colado por el Grigri… La vía tenía 37 metros y la cuerda solo 70 metros. Caí unos cinco metros contra el suelo, me golpeé la cabeza contra el suelo y a continuación en estado de inconsciencia rodé al menos unos 4 o 5 metros como un pelele.

En el hospital contento de estar vivo.

Me desperté al rato rodeado de gente y volví a perder la conciencia de nuevo…  Recobro la conciencia y veo a la sanitaria del grupo de rescate que me dijo unas palabras y volví a perder la conciencia,… y a continuación me despierto con un frio terrible porque me estaban subiendo con la camilla desde la grúa de un helicóptero de rescate y otra vez vuelvo a perder la conciencia…. Más tarde me desperté en el hospital.

Me diagnosticaron traumatismo craneal grave y politraumatismo, con un esguince de grado dos en el tobillo derecho.

 

 

Reflexiones del líder del grupo

Soy de los escaladores veteranos que escalamos desde hace tres años con casco, ahora puedo decir que esto me ha salvado la vida, o por lo menos ha hecho que la lesión craneal fuera solo grave y seguramente no mortal. Pero esto nunca lo sabré, y me alegro.

Tengo que reconocer, que aun siendo persona de procedimientos y de buenos hábitos, mi fallo estuvo en esto. Di por hecho que el nudo al final de la cuerda estaba como siempre, ya que siempre lo dejaba atado al final de la última escalada del último día. Pero el hecho de haber utilizado la funda con la mantita, para hacer un sombraje, hizo que los deshiciera y no los volviera a confeccionar; ya que tenía el hábito de hacerlos sobre los ojales que las fundas de cuerdas llevan para este fin, pero la situación nueva hizo que no lo hiciera. Y aunque repetimos el partner check habitual no le presté atención al nudo al final de la cuerda, porque no es una cosa que compruebo, y doy siempre por hecha…

Me he dado cuenta que había llegado a ver como algo habitual la práctica de actividades como la escalada, el barranquismo y la espeleología que practico de forma frecuente; pero el accidente me ha producido cierta falta de confianza en mis destreza y evaluación de los riesgos. A partir de ahora, aún no he vuelto a la actividad porque aún estoy convaleciente, creo que analizaré las cosas más detenidamente y no voy a dar por hecho nada.

En el grupo se puede considerar que yo soy el más experimentado, no solo por ser el que más grado hace, sino también por mi experiencia deportiva en montaña, 14 años, que aunque no son demasiados sí que han sido muy fructíferos. Aunque esto provoca en mí una gran responsabilidad cuando voy con el resto de mi grupo habitual, también me doy cuenta que el resto da por bien hecho lo que yo haga. De alguna manera esta forma de actuar como guía benévolo desvía mi atención sobre mis compañeros, cuando también debo centrarme en mi propia actividad, y en si ésta es segura o no. E igualmente ellos deberían implicarse en mi seguridad, ya que claramente yo no soy perfecto. Recuerdo que cuando hablé con el asegurador, con mi amigo, me decía que la culpa era suya. Yo creo que no.

Usar el casco es imprescindible. A mí me salvó. Se partió en dos, pero mi cabeza se quedó de una pieza. Mucho menos importante pero también a tener en cuenta es el pantalón largo. En esta ocasión, donde caí arrastrándome como un trapo, y lo previsible hubieran sido arañazos y contusiones, me evitó muchos arañazos, algo de lo que con finas mallas o pantalones cortos no me hubiera librado.

 

Análisis causal del accidente realizado por el Comité

La lección crucial que debemos sacar de este caso es que “nadie está libre de accidentes”, por muy experto que sea. Debemos recordar la frase que dice “experto preocúpate, porque ahora eres experto” ya que los accidentes en montaña de los expertos también existen, aunque sus precursores sean otros. En este caso un buen hábito o procedimiento de seguridad, como es anudar el final de nuestra cuerda en las escaladas de un largo, se vuelve en nuestra contra; ya que esto nos hace olvidarnos de la necesidad de comprobar y hacer el nudo final. Y esto, ¿por qué se produce?, pues simplemente porque nos habituamos, porque somos víctimas de cierto sentimiento de complacencia y de exceso de confianza. La toma de decisiones de forma inconsciente nos lleva a considerar un factor de riesgo como insignificante porque lo “creemos” controlado. Y a ello se une la relajación del momento, que nos hace olvidar algo tan importante para nuestra seguridad como es el tener controlada la longitud de la vía y de nuestra cuerda… y eso que nuestro protagonista sabía que estaba en una vía más larga que el doble de su cuerda. Pensamos que con nuestros hábitos y aprendizajes pasados ya hemos desarrollado estrategias para evitar los accidentes, como lo es en este caso el hacer el nudo al final de la cuerda de escalada. Es curioso pero algo más importante que la propia vulnerabilidad del escalador, le llevó a olvidar este buen hábito: proteger a su bebé del sol y el calor.

No deberíamos concluir en ningún caso que los buenos hábitos, buenas prácticas o procedimientos de seguridad nos hacen más inseguros. Podríamos pensar, dado el caso, que un escalador disciplinado que realiza el partner check antes de iniciar la escalada o lleva de casa la cuerda preparada es igual de seguro que otro que no tiene en cuenta estos aspectos. Sin dudarlo, el primero es más seguro, y es la tendencia que cualquiera de nosotros dentro de nuestras actividades debemos seguir, otra cosa es que nos sintamos por ello invulnerables o totalmente seguros por secuenciar automatismos, ya que nos apartarán de análisis in situ más reflexivos. Recordar que las maniobras más importantes para nuestra seguridad deberían ir acompañados de un momento de conciencia, de Poner Atención. De salir del automatismo para repasar reflexivamente la situación presente. El que no se cumpliera esto es un precursor de este accidente. Son muy conocidos accidentes de escaladores famosos, que no han terminado de hacer un nudo de encordamiento, porque durante la confección del nudo se produce un desvío de la atención.

La seguridad de una cordada de escalada debe plantearse como un acto de equipo, no vale de nada pensar que cada uno es responsable de lo suyo individualmente. Al contrario, una cordada de dos es un binomio de toma de decisiones, las cuales afectan a cada uno de sus miembros. El sentimiento de culpabilidad que aporta el asegurador nos hace ver que éste no vio tampoco lo que podía pasar. Por un lado el escalador más experto y conocedor de la zona se sentía seguro (en tu cabeza inconscientemente piensas: la he hecho muchas veces con la misma cuerda sin accidentes) y el asegurador no previó el accidente (mi amigo es el experto y no dice nada… será que no hay peligro). Cuidado con el efecto halo que implica practicar montaña con gente más experimentada, ya que nos pueden llevar a no analizar con detenimiento los peligros y los riesgos, ya que inconscientemente pensamos que el experto los habrá analizado.

Un buen hábito, como es escalar con casco, le salva la vida. Escalar con casco es algo cada vez más generalizado, y no solamente porqué nos pueda proteger de caída de piedras, sino porque nos protege de caídas aparatosas donde nuestra cabeza pueda chocar contra la pared; o como en este caso, nos salva la vida porque se me acaba la cuerda en un descenso sin darme cuenta. No podemos eliminar todas las causas de accidentes porque el ser humano por naturaleza es inseguro. No somos robots, por lo tanto, aprendamos a minimizar las consecuencias hasta donde podamos.

Y sobre la reflexión aparentemente poco importante, que hace nuestro protagonista sobre el uso de pantalón largo, también deberíamos concluir que la vestimenta adecuada es crucial en escalada.

Finalmente, debemos analizar uno de los precursores del accidente y del desencadenante de relajación o falta de atención. La confluencia de varias actividades en el medio natural son habituales. Incluso las de objetivos tan dispares como la de disfrutar de un día familiar con la de una actividad deportiva de escalada. Tenemos que ser conscientes de que la relación personal entre los participantes es un factor que influye en nuestra atención. En este caso la víctima se relaja en su parte deportiva al primar la acción de padre y responsable de un niño de 15 meses. La actividad en el medio natural es muy positiva para realizarla en familia, pero debemos valorar qué debemos y qué no debemos hacer. En este caso no por la seguridad de los más pequeños, sino porque estos nos requieren mucha atención y harán descuidarnos en otros aspectos de la actividad.

 Recomendaciones del Comité de Seguridad

Los buenos hábitos, códigos de buenas conductas y procedimientos de seguridad contrastados son claves para aumentar la seguridad en nuestras actividades de montaña. La comprobación entre compañeros es imprescindible.

Aunque el uso del casco en escalada es una elección individual y no hay regulación sobre su uso, desde el Comité de Seguridad lo recomendamos totalmente. En esquí no hay ninguna ley que lo exija y sin embargo en las pistas se ha impuesto su utilización de forma prácticamente generalizada.

Pon Atención. Hay que ser conscientes de aquellos factores que pueden desviar nuestra atención, ya que pueden demandarnos tareas que nos provoquen perdidas de atención sobre factores que, como en este caso, puedan influir en la seguridad. Por ejemplo, el uso del teléfono móvil, un perro o un bebé como en este caso.

 Agradecimiento

Nuestro más sincero agradecimiento a nuestros protagonistas por su exhaustivo, riguroso y completo análisis de los hechos. Igualmente gracias por las recomendaciones sugeridas.

Con toda seguridad estas aportaciones evitarán que hechos similares vuelvan a producirse en el futuro.

 

Pon Atención: Esto es un análisis de un caso que te puede ayudar a ver defectos en tu toma de decisiones, en ésta y otras actividades de montaña. Nadie está libre de accidentes por muy experto que sea, pero igualmente todos somos libres de tomar decisiones más seguras.

2017-10-15T14:01:13+00:00