Incidente por bloqueo del autoseguro de un escalador

Incidente por bloqueo del autoseguro de un escalador, mientras rapela en la zona de escalada de Toix

Alicante. 11 de julio de 2017

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Motivo del análisis: Problemas en la seguridad de un escalador al que se le bloquea el nudo de autoseguro mientras rapela para alcanzar la base de una vía. A esta vía situada en un acantilado solo se puede acceder mediante la técnica de rápel.

 

Introducción

Marco geográfico

El incidente se desarrolla en el sector “Candelabros del Sol”, en la zona de escalada de los acantilados del Morro de Toix, término municipal de Calp (Alicante). La zona en general ofrece vías tanto equipadas como semiequipadas, con recorridos que se inician muy cerca del mar o directamente desde él. El ambiente marino influye sobre el estado de los anclajes y de la propia roca, aunque la mayoría son vías bien mantenidas por los escaladores locales.

Acantilados del Morro de Toix, zona donde se encuentra el sector de escalada de Candelabros del Sol. Calp (Alicante)

Se trata de una zona muy conocida y frecuentada, sobre todo los sectores del Mascarat y Toix Oeste, con vías de grado alto, equipadas y con posibilidades de practicar la escalada de autoprotección.

 

La presencia de escaladores es muy habitual porque, aparte de los locales, recibe numerosos visitantes extranjeros, mayoritariamente británicos y centroeuropeos, que acuden en los meses menos calurosos a una zona de buena roca, temperaturas cálidas y equipamiento generoso. El verano es la época de menor afluencia, aunque a primera hora de la mañana y última de la tarde se puede ver escaladores en determinados sectores que no ofrecen demasiada insolación.

Al sector donde se produjo el rescate se accede por un sendero que recorre la parte alta del acantilado, que parte desde una urbanización cercana y que pasa por la base de varios sectores de escalada deportiva. Se tardan unos 20 minutos caminando desde el lugar habitual de aparcamiento hasta la cabecera de los rápeles de acceso.

Al sector se accede una vez situados en la parte alta del acantilado realizando un rápel de unos 40 metros desde una instalación de parabolts, que lleva a la base del sector, apenas unos metros por encima de la superficie del mar. Este rápel en su descenso tiene apoyos en la primera sección, pero luego se desarrolla en volado unos 25 metros, en paralelo pero sin contacto con una vieja escala metálica en muy mal estado, utilizada por los pescadores muchos años atrás. Desde ese punto se accede a la base de las diferentes vías, siendo la “Magical

Croquis sector Candelabros del Sol derecha. En amarillo el acceso a la zona de escalada. Fuente: saltatela.blogspot.com

Mistery Tour” la más asequible en grado (V+), por lo que es la opción de escaladores de nivel bajo-medio para escalar en un lugar tan especial y en principio de vías en general de mucho grado deprotivo. Se da la particularidad de que, una vez abajo y retiradas las cuerdas del rápel, sólo se puede salir escalando o por mar.

De hecho, se han dado casos previos de abandonos del sector a nado (con un desplazamiento largo y no sencillo, si no se está habituado a nadar), o en barco (pidiendo ayuda a alguna embarcación que pase por la zona).

El Grupo de Rescate en Montaña del Consorcio de Alicante de Bomberos ha realizado otros rescates concretamente en el lugar del incidente que se describe en esta lección.

La base de este grupo de rescate se encuentra a unos 20 minutos en vuelo en helicóptero de la zona. Este el único con grúa y personal especializado de la provincia de Alicante. Equipado permanentemente con dos rescatadores, un médico/sanitario y tripulación de vuelo, 365 días al año.

Apuntar que en la zona del incidente hay buena cobertura telefónica.

Condiciones ambientales

La actividad se desarrolla en julio, el mes más caluroso del año, en la tarde del día 11, con las condiciones habituales de elevado calor y humedad del clima local. Para minimizar sus efectos la actividad se inició por la tarde, lo que reduce el efecto de la insolación, pero disminuye también el tiempo disponible para reaccionar ante un problema antes de que llegue la noche.

Datos personales de los implicados

Una vez valorados a través de una pequeña entrevista se puede concluir que tenían poca experiencia en montaña. El que se quedó bloqueado en el rapel tenía también poca experiencia en escalada de vías largas, este uso para el descenso un reverso y como nudo autobloqueante el machard. Su grado de escalada deportiva estaba en 6a-6a+. El compañero tenía más experiencia en escalada en vías largas y un grado aproximado de 6b+-6c.

Relato de los hechos por uno de los rescatadores

Se recibe el aviso en la Central de Comunicaciones del Consorcio de Bomberos de Alicante, a través del 112, de que un deportista está colgado y bloqueado en una cuerda en la zona de Toix. Se activa el helicóptero de rescate Alfa1 con dos especialistas rescatadores en montaña. Con la info disponible, y con la experiencia sobre los incidentes zonales, se piensa que se debe tratar de un escalador en los rápeles de “Candelabros del sol”.

Al llegar tras un reconocimiento previo sobre la zona, se observa que efectivamente en la cuerda del rapel de acceso a este sector de escalada hay una persona colgando. También se intuye otra persona en una segunda cuerda a su altura que desciende a la base a nuestra llegada. Igualmente se ven dos personas en la cabecera del rápel en una zona horizontal despejada. Así mismo, hay al menos una moto de agua y otra embarcación en las inmediaciones que parecen querer ofrecer ayuda.

Se efectúa una toma parcial y desembarca el Rescatador 1, para evaluar la situación.  El Alfa  1 se retira y orbita a la espera de indicaciones. Con la información recabada y tras contactar con el escalador se decide un rescate inmediato con una maniobra de grúa desde el helicóptero, dado que lleva suspendido casi dos horas y su situación puede ser grave.

Se efectúa el rescate con grúa extrayendo el Rescatador 2 al escalador de la cuerda y, atendido por el Sanitario, se vuela directamente a la helisuperficie del Parque de Bomberos de Benidorm, donde se transfiere al SAMU. Alfa 1 regresa y extrae al segundo escalador y al rescatador que permanece con él.

Con la información recabada a posteriori la secuencia de hechos fue probablemente la siguiente:

La cordada accede a la cabecera del rápel e instala una cuerda en simple en los anclajes existentes. El primer escalador (E1) inicia el rápel, y cuando está en el tramo volado se le bloquea el nudo de autoseguro (machard), que queda por encima de su alcance debido a una excesiva longitud del cabo de unión del arnés al machard. El escalador (E1) intenta solventar el problema durante un largo rato, pero no lo consigue. Pide a su compañero (E2) que llame a los servicios de emergencia, pero este le dice que aún no es necesario, que pueden resolver el problema.

Al final E2 decide pedir ayuda, pero no tiene teléfono, ya que los dos van en la mochila que porta E1. Se desplaza entonces hacia otros sectores de escalada cercanos por los que pasa el sendero de acceso y encuentra a una pareja de noruegos que no hablan español y que no disponen de teléfono. Sin embargo, estos le dejan su cuerda y vuelve a la cabecera del rápel.

Mientras tanto, E1, que ha quedado sólo y está cada vez más nervioso y dolorido por la suspensión, logra llamar la atención del patrón de una moto acuática que navega cerca del acantilado. En una actuación muy acertada, el motorista llama al 112, avisando de lo que ve. Desde el 112 se le pone en directo con la Central de Bomberos y se le pide que permanezca en el mar en línea con el accidentado para ayudar a su localización desde el aire, se queda en la zona hasta la llegada del helicóptero de rescate.

Cuando E2 llega al lugar de nuevo instala la segunda cuerda y rapela hasta su compañero, aunque siguen sin poder resolver el bloqueo. Cuando llega el Alfa1 este desciende al suelo.

El rescatador que desembarca pide información a los noruegos, que están en la cabecera ya que se han acercado a ayudar; estos le cuentan lo que saben y le informan del tiempo aproximado que lleva E1 suspendido, cerca de dos horas.

Desde la salida del rápel R1 logra hablar con E1, que está muy nervioso y se queja de que no tiene sensibilidad en las piernas. Se le tranquiliza y se le informa de la maniobra que van a realizar, pidiéndole a E2 que se ponga a cubierto de las piedras que puedan desprenderse por efecto del viento que produce el helicóptero.

Se descarta un rescate desde la cabecera porqué se considera que el accidentado puede presentar primeros síntomas de “síndrome del arnés”  y la premura de tiempo es necesaria. Se lleva a cabo una maniobra de extracción desde su punto de suspensión con la grúa del Alfa1 por parte de R2.

Una vez es evacuado E1, el rescatador (R1) accede por la cuerda hasta E2 y le explica cómo se va a acceder a su posición para extraerlo cuando vuelva el helicóptero, y cómo ha de actuar para facilitar la extracción.

Reflexiones sobre el incidente por parte de uno de los rescatadores

La actividad se inicia por la tarde. Hace menos calor, pero dará menos tiempo a solventar un problema antes de que llegue la noche.

Se rapela con un nudo de autoseguro, pero incorrectamente instalado, lo que transformará el uso incorrecto de un elemento de seguridad en el desencadenante de un incidente.

No se llevan, o no se saben utilizar, elementos o medios de fortuna para solventar el problema: cordinos para usar como bloqueador y liberar la tensión del cabo de autoseguro, un bloqueador por simple que sea, una maniobra utilizando la propia cuerda…

No se pide ayuda cuando no se logra resolver el problema pese al esfuerzo inicial y a las peticiones del afectado, generando una situación de tensión en la cordada, así como de agotamiento y estrés en la persona afectada.

Los dos móviles de la cordada se transportan juntos en la mochila que lleva la persona afectada.

Los escaladores no estaban familiarizados con el sistema de descenso autoasegurado que utilizaron, de hecho el bloqueo le produjo a ambos una situación de estrés que fue aumentando como iba pasando el tiempo. La situación se convirtió en descontrolada hasta el punto de plantearse en cortar el cabo de anclaje quemándolo con un mechero que estaba pegado a la cuerda.

No se prevé un plan B a la hora de acceder a la vía, que posee unas particulares condiciones de aislamiento pese a la cercanía a zonas habitadas.

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Analisis causal de accidente realizado por el Comité

No es la primera vez que analizamos un accidente donde la maniobra que se estaba realizando era un rapel, y seguramente no será la última vez. Esta maniobra es común a muchas de las modalidades deportivas que recorren los deportes de montañismo (alpinismo, escalada en cualquiera de sus modalidades, descenso de barrancos, …). Esto nos debe abrir los ojos en cuanto a la complejidad de esta maniobra y a centrarnos no solamente en la ejecución gestual, sino en sus consecuencias por una mala gestión de ésta y estar preparados para solventarla.

Es habitual en la escalada de acantilados, en este caso en la provincia de Alicante, utilizar el rapel como forma de acceso a lugares aislados a pocos metros del parking. Son sectores de escalada, únicos y bien equipados, buscados porque el escenario del mar y la roca provoca una emoción desbordante. Pero esto como podemos ver en este caso puede convertirse en una trampa. Escenarios donde confluyen sol y brisa marina, acceso sencillo, buena equipación y vías de escalada de poca dificultad que atraen a los menos expertos, son factores que si se suman pueden crear zonas críticas de accidentabilidad. Esto queda constatado por el comentario del rescatador, que describe los acantilados del Morro de Toix como lugar típico de acciones de actuación de rescates.

Estos lugares son percibidos para el deportista como lugares de poco riesgo, lo que impulsa a las cordadas más inexpertas, en este caso en la búsqueda del trofeo de una vía de coleccionista como es la “Magical Mistery Tour”, itinerario de tres largos, V+. Aquí el reto anula y frivoliza, en este caso, la realidad a lo que nos enfrentamos.

Un escalador de vías deportivas, y más si son de un largo, raramente rapela ya que tiene descuelgues en la parte superior, pero aquí es una opción obligatoria.

Debemos recordar que una actividad aunque se desarrolle en un entorno más o menos controlado, con vías y descuelgues equipados, en zonas cercanas a la “civilización”, no implica la ausencia de peligros o de situaciones de riesgo reales. Cuidado con focalizar las evaluaciones del riesgo de nuestras actividades únicamente en la actividad técnica principal, en este caso el grado/nivel de escalada, ya que toda actividad en su evaluación de riesgos y planificación, debe plantearse desde que salimos de casa hasta que regresemos. No hacerlo así puede suponer que nos podamos perder por el camino o, como en este caso, terminar literalmente colgados.

Por esto, conocer las técnicas y los materiales adecuados a cada actividad y saber utilizarlos, puede ser la diferencia entre perder unos minutos solventando un problema y sufrir un incidente o accidente.

En este caso particular, se produce un retraso en la petición de ayuda por dos factores. Por un lado el intento repetido de solventar el bloqueo del nudo bloqueador antes de aceptar que iba a tener que ser rescatado, donde probablemente la autoestima jugó mucho en su contra. Por otra parte, el hecho de que el escalador que podía pedir ayuda no disponía de teléfono móvil, porque lo transportaba en la mochila el accidentado.

Esto lleva a iniciar la petición de ayuda cuando el escalador que permanece colgado esté ya exhausto. Y esto en una situación donde se permanece colgado de un arnés, y además lastrado con una mochila a la espalda, es un factor que aumenta las probabilidades de que se inicien problemas circulatorios que puedan terminar en el peligroso síndrome del arnés, si el accidentado llegara a perder el conocimiento o llega a voltearse por transportar una mochila cuando la fatiga haga su trabajo.

Quizás, por el comentario de ánimo del escalador libre, en cuanto a que “tu puedes” provocó cierto halo de orgullo y de no aceptación de la situación, lo que también conlleva retrasos en la petición de ayuda, como se constata en otros accidentes. Hay que aprender a aceptar la realidad lo antes posible sobre todo cuando nuestra vida depende de ello.

En este caso la respuesta del grupo de rescate es solo de 20 minutos, pero este raramente es tan corto en la geografía española. Además, con la aparición de la noche estos tiempos aumentan drásticamente porque el helicóptero no puede acceder. En este caso, una respuesta larga del grupo de rescate podría haber sido fatal.

Este incidente, que afortunadamente se saldó sin ninguna lesión, hace reflexionar sobre la importancia de la toma de decisiones acertadas a la hora de planificar o realizar una actividad, y de la importancia de respetar las conclusiones que nuestro análisis nos da de la situación.

Los errores en la identificación y percepción de los peligros, puede conducirnos a evaluaciones del riesgo incorrectas. Detrás de dichos errores, los procesos cognitivos y las acciones humanas destinadas a la evitación del peligro no se ponen en marcha, o simplemente no se dispone de medidas de minimización de consecuencias. La percepción del riesgo equilibrada entre la actividad/nivel del deportista es fundamental en la toma de decisiones.

Recomendaciones del Comité de Seguridad

Cuando se sufre un problema que compromete nuestra seguridad en una actividad de montaña o escalada y no se puede solucionar de forma autónoma en un tiempo prudencial, es necesario pedir ayuda. Cuanto antes se ponga en marcha esa ayuda más opciones de aplicarla estarán a nuestro alcance, y más si se trata de un accidente o de una lesión. Para ello se dispone del teléfono 112, desde donde se activan los recursos más adecuados para cada situación.

Las actividades que se inician por la tarde, es decir, con menor tiempo extra para solventar incidencias, es importante que las dominemos. La cercanía de la noche reduce los tiempos de reacción de los grupos de rescate, así como nuestras acciones de autorescate. Y aunque estemos en un lugar tan “dulce” como es al lado de la playa, por la noche la brisa marina y el alto índice de humedad puede provocarnos hipotermia por mucho que sea Alicante. Este territorio permite en invierno escalar en manga corta por la mañana y necesitar una chaqueta térmica cuando empieza a retirarse el sol. El grupo del consorcio de bomberos de Alicante ha rescatado a escaladores en el Monte Ponoig (a pocos kilómetros de Benidorm) de madrugada con indicios de hipotermia, no frivolicemos con los territorios por los estereotipos que nos creamos.

La maniobra de rápel implica mucho peligro, pese a la ligereza con que se realiza en muchas ocasiones, y la estadística la señala como una de las situaciones con más accidentes en las actividades de montaña. Hay que dominarla e ir preparado para solventar de forma autónoma los problemas que puedan surgir. Llevar material adecuado para solventar los casos típicos de autobloqueo y conocer las maniobras de autorescate en estos casos es una necesidad.

En los rapeles autobloqueados con nudos es recomendable alargar la distancia de anclaje del descendedor  y colocar el autobloqueante por debajo de este. De esta forma el autobloqueante funciona igual pero siempre la carga que recibe es menor y nunca se quedará bloqueado con todo el peso (corporal + mochila) y, además alejado de nuestra mano donde somos menos efectivos. Llevarlo por encima sería recomendable para rapeles con paso de nudos, midiendo bien las distancias de los alarges, por uso de autoblocantes mecánicos especiales preparados y donde se disponga de experiencia suficiente. Si no entiendes esta recomendación y realizas rapeles en tus actividades debes formarte en esto.

La seguridad de las actividades es una responsabilidad de todos los integrantes de la actividad, puede ser proporcional pero siempre compartida. Los aspectos de petición de ayuda y primeros auxilios deben ser conocidos y estar al alcances de todos. Si no hemos previsto la posibilidad de pedir ayuda en diferentes escenarios y situaciones, una decisión tan común, como que solo uno de ellos lleve los móviles en su mochila, provoca que si éste es el accidentado y está alejado de nosotros, no podamos pedir ayuda. Situación que se produjo en este caso. Aunque tengamos la mejor de las coberturas telefónicas.

 

Agradecimiento

Nuestro más sincero agradecimiento al Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante por ceder las fotos del rescate y a Eduardo Iván Pérez Pascual-Heranz por su exhaustivo, riguroso y completo análisis de los hechos. Igualmente gracias por las recomendaciones sugeridas.

Con toda seguridad estas aportaciones evitarán que hechos similares vuelvan a producirse en el futuro.

 

Pon Atención: esto es un análisis de un caso que te puede ayudar a ver defectos en tu toma de decisiones, en ésta y otras actividades de montaña. Nadie está libre de accidentes por muy experto que sea, pero igualmente todos somos libres de tomar decisiones más seguras.

 

By | 2018-04-16T12:18:25+00:00 abril 12, 2018|0 Comments

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