Su primer objetivo es construir una base de datos lo más homogénea posible de la accidentalidad montañera. Unificar los datos de los diversos grupos de rescate intervinientes en nuestra geografía, recabar los datos de siniestralidad de las diferentes compañías de seguro que cubren a los federados de cada federación autonómica y ofrecer una puerta abierta a la transmisión de experiencias particulares.

El éxito de este primer objetivo va a redundar en la consecución de los siguientes: Todos esos datos hay que trabajarlos, analizarlos e ir sacando conclusiones de carácter cuantitativo, pero sobre todo cualitativo: Perfil de accidentados, resultados por macizos montañosos, accidentes por actividad,… de manera que podamos actuar e incidir en las labores preventivas con mayor éxito.